El REACH ( Registration, Evaluation, Authorisation and Restriction of CHemical substances) es una carrera armamentística para que las grandes compañías puedan volver a patentar las sustancias químicas de uso común para obtener más beneficio.
La clave del REACH consiste en lograr un monopolio para cerrar el mercado y eliminar la molesta competencia de las pequeñas y medianas empresas. Así que ya sabes amigo, si eres una pyme te encontraras sola y desamparada, agobiada con los enormes costes que supone realizar los registros que ya han hecho todos los mayoritarios.
Una definición válida del REACH sería decir que se trata de un tramite burocrático por y para las multinacionales para eliminar a la competencia minoritaria.
Lo peor de todo es que el REACH se ha vendido a los gobiernos como una herramienta de gestión del medio ambiente. Que no! Que realmente se trata de una selección empresarial para que sobrevivan los depredadores de siempre, los mas fuertes, y e voila, justamente se corresponde con todas las empresas que plantearon la creación de esta normativa.
Por supuesto eres libre de luchar, y puedes intentar cumplimentar el registro gracias al IUCLID. El gran ERP de REACH. Pero algo va mal cuando dicho programa desorienta a sus usuarios ya que te llegan a perder en el abominable papeleo de los certificados. Eso sin tener en cuenta las actualizaciones del programa, que cada dos meses reenfocan el objetivo obligando a reescribir y realizar nuevos estudios, es decir, mas gastos. Porque la clave del REACH consiste en desgastar a los pobres realizando estudios, estudios que se han de pagar a entidades acreditadas donde el coste total va a rozar la cifra de 40.000€ por sustancia registrada, repito, sustancia. Y normalmente no vas a registrar una, sino un mínimo de 10. Ah si, puedes acreditar con cualquier laboratorio tus analisis, ensayos metodicas o informes. Pero cuando el dia del registro se presente el Big Boss con todo ese papeleo acreditado por entidades gubernamentales… ¿A quien van a hacer caso?
Hay algo a favor. En vez de dedicarte unilateralmente a recopilar y pagar los informes de tus sustancias, puedes buscar otras empresas que esten realizando la misma tarea con tu misma sustancia, y compartir gastos o colaborar en estudios. Y ahi nace el siguiente timo, los SEIF’s. Embaucadores profesionales que te ofrecen “informes del mercado negro” a cambio de un trozo del pastel del registro. Hombre, siempre te saldrá más a cuenta que ir de por libre. El problema es que una sustancia al final solo podrá tener un registro, así que en toda europa sólo un SEIF se va a llevar el pastel. ¿Sabrás localizarlo adecuadamente? ¿Identificarás a los SEIF “legales” de los embaucadores? Y al final del periodo… ¿Tu grupo y tu SEIF van a ser mejores que las multinacionales aportando datos?
Bueno. Si a alguien le queda duda que esto se hace por el bien del medio ambiente y no perjudica a las empresas, entonces que eche un vistazo a las fechas límite de presentación del papeleo. Los preregistros concluyen en diferentes periodo, siendo los de mayor volumen los que se registran antes, y el resto más tarde.
Es decir, que para una sustancia, como la empresa multinacional fabrica más de 1000 toneladas, en el 2010 presentará el registro. Y tu, como realizas fabricaciones de 10 a 100 o de 1 a 10, tu fecha límite es posterior. Pero aquí esta la trampa. ¿Para que vas a registrar una sustancia posterior si una empresa multinacional ya lo ha registrado antes?
Porque vamos a ver, todo el trabajo que realices para realizar un registro que concluya en el 2018, tendrán que “usar” todo el papeleo que han generado las que concluyeron en 2010, otra clara baza en favor de los grandes.
REACH es un timo, un timo que favorece a los de siempre.